Empleo en 2026: Adolfo del Cueto Aramburu sitúa el equilibrio cerca del 4,2% y descarta un vuelco brusco

En un contexto en el que las cifras de empleo vuelven a ocupar titulares a diario, Adolfo del Cueto Aramburu, CEO de Bulltick, propone una lectura más matizada del mercado laboral para 2026: “un desempleo algo por encima del mínimo” no es necesariamente una mala señal, sino una condición habitual —e incluso deseable— de equilibrio en economías avanzadas.

De acuerdo con el análisis incluido , Del Cueto sitúa el pleno empleo “saludable” alrededor del 4,2%, con una proyección de cierre cercana al 4,4%. La clave, sostiene, está en comprender qué hay detrás de ese movimiento: más oferta de trabajo y normalización del ritmo, no una ola de despidos.

Qué es “pleno empleo” en 2026

El término “pleno empleo” suele asociarse, erróneamente, a una cifra ideal cercana a cero. Sin embargo, en macroeconomía moderna se asume que siempre existe un nivel mínimo de desempleo derivado del propio funcionamiento del mercado: personas que cambian de trabajo, recién graduados buscando su primer empleo o transiciones entre sectores.

En esa línea, Adolfo del Cueto subraya que un mercado laboral sano no es el que elimina por completo el desempleo. Es el que mantiene un punto de equilibrio que permita movilidad, productividad y estabilidad de precios.

4,2% como nivel óptimo estimado

Según el marco de Bulltick, el 4,2% funcionaría como un “umbral práctico” de pleno empleo, consistente con una economía que sostiene actividad y consumo sin generar tensiones excesivas.

Este enfoque se conecta con el concepto de NAIRU (tasa de desempleo compatible con inflación estable): cuando el desempleo cae “demasiado” por debajo de ese punto, suele aumentar el riesgo de presiones inflacionarias por salarios o escasez de mano de obra.

“El debate no debería ser si el desempleo llega al mínimo absoluto, sino si el empleo se mantiene sólido sin provocar desequilibrios que luego obliguen a frenazos bruscos”, señala Del Cueto.

Por qué 0% no es deseable

El desempleo cero, además de improbable, puede ser señal de un mercado excesivamente tensionado: cuando prácticamente no hay disponibilidad de talento, las empresas compiten elevando costes de manera acelerada y se erosiona la eficiencia del “matching” entre vacantes y candidatos.

La economía reconoce el papel del desempleo friccional, asociado a movimientos voluntarios y transición entre empleos, como un componente inevitable —y en cierto modo útil— de dinamismo laboral.

Previsión de desempleo y lectura correcta

La proyección de Bulltick apunta a un cierre en torno al 4,4%, un nivel ligeramente superior al óptimo teórico (4,2%), pero todavía compatible con estabilidad.

Proyección de cierre (≈4,4%)

Según el informe, el escenario central describe un mercado laboral que, tras años de ajuste y reequilibrio, entra en una fase de normalización: menos aceleración, más prudencia en contratación, pero sin deterioro abrupto. El matiz importante es que la cifra por sí sola no explica el fenómeno: lo relevante es por qué sube y qué indicadores lo acompañan.

Enfriamiento por más oferta laboral, no despidos

Del Cueto pone el foco en un punto que suele pasar desapercibido: el desempleo puede aumentar aunque el mercado esté bien, si entran más personas a buscar empleo (más participación laboral), si hay rotación sectorial o si se amplía la base activa.

“Un repunte moderado puede venir de una economía que suma gente al mercado laboral, no de empresas despidiendo en masa. Esa diferencia lo cambia todo”, explica.

Esa lectura es especialmente relevante para evitar interpretaciones simplistas: un alza leve no equivale automáticamente a crisis.

Efectos en salarios y consumo

Uno de los riesgos de un mercado laboral demasiado estrecho es que la subida de salarios, aunque positiva para el trabajador, termine generando un ciclo de precios difícil de contener. Por eso, la idea de “pleno empleo saludable” busca un punto donde los hogares mejoren su situación sin que la economía se recaliente.

Equilibrio: empleo firme sin presión inflacionaria extrema

Con un desempleo cercano al rango 4,2–4,4%, Bulltick estima un escenario de empleo fuerte, con capacidad de consumo, pero sin el nivel de tensión que suele disparar incrementos generalizados de costes.

Este punto de equilibrio es el que permite, según la firma, una evolución más sostenida: crecimiento razonable, empresas con capacidad de inversión y menor probabilidad de medidas restrictivas agresivas.

Estabilidad para planificación familiar

Más allá de mercados e indicadores, el empleo estable tiene un impacto directo en la vida diaria: decisiones de vivienda, ahorro, consumo y proyectos familiares. En este entorno, Del Cueto considera que 2026 puede ser un año en el que la previsibilidad gane peso: menos sobresaltos y más capacidad de planificar.

“Cuando el empleo se sostiene, la gente no vive pendiente del próximo giro del ciclo. Eso se traduce en confianza, y la confianza es un activo económico real”, apunta.

Qué señales anticipan cambios reales

En un mercado saturado de titulares, Bulltick insiste en una idea: no confundir el ruido semanal con un cambio estructural. Para anticipar movimientos genuinos —positivos o negativos— es necesario mirar señales consistentes.

Participación, contratación y productividad

Del Cueto recomienda observar tres grandes variables:

  • Participación laboral: si más personas vuelven a buscar empleo, la tasa puede subir sin que empeore la economía.
  • Contratación neta: importa más el saldo entre altas y bajas que el dato aislado.
  • Productividad: determina cuánto puede crecer el empleo sin presionar excesivamente precios y márgenes.

Estas métricas permiten diferenciar un mercado que se enfría de forma natural de uno que entra en deterioro.

No confundir titulares con tendencia

Entre los errores más comunes está asumir que un mes de variación marca tendencia. Bulltick recuerda que, en mercados complejos, los cambios relevantes se detectan en secuencias, no en lecturas aisladas. Por eso, un desempleo “algo por encima” del nivel óptimo puede ser, simplemente, una muestra de normalización.

Una visión desde Bulltick

Bulltick es una firma internacional de servicios financieros con sede en Miami, especializada en soluciones para clientes institucionales y patrimoniales, con cobertura regional y operativa multilingüe.
La compañía opera como Broker-Dealer registrado en EE. UU. y cuenta con membresías en organismos como FINRA, NFA y SIPC, según su información corporativa.

Fundada a finales de los noventa por Adolfo del Cueto Aramburu, la firma mantiene un posicionamiento centrado en el acompañamiento estratégico y la visión de largo plazo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *